Noviembre tiene un aroma especial.
Si, literal el olor a especias, más los planes en familia, la mesa que se va llenando de recetas y ese ambiente donde todos parecen correr… pero felices.
Y justo en medio de esa atmósfera, pasa algo curioso:
todos están hablando de Thanksgiving… pero casi nadie piensa en su seguro de salud.
Y lo entendemos, porque en esta época uno tiene mil cosas en la cabeza… menos el seguro.
Hasta que puede pasar lo que nadie quiere:
Un bill que asusta,
Una consulta o un exámen que no está en tu plan o descubres que tu plan no cubre lo que necesitas y entonces recuerdas que un buen seguro no es un lujo, es protección real para tu familia, es prevención, no reacción y que elegir cualquier plan no es opción.

Mientras estás buscando el mejor precio del pavo, organizando quién trae el postre y revisando si tienes suficientes platos…nosotros seguimos estudiando lo que cambió este Open Enrollment.
Estamos revisando nuevos beneficios, comparando planes, ajustando coberturas y asegurándonos de que este año vengas más protegido que el anterior.
Porque aunque Thanksgiving se celebra un día…las decisiones del Open Enrollment te acompañan los próximos doce meses y queremos que ese acompañamiento sea seguro, claro y sin dolores de cabeza.

Detrás de cada llamada, cada mensaje, cada asesoría que hacemos en estas semanas, hay café, mate, desvelos, listas, risas y conversaciones profundas entre nosotros.
No es solo trabajo, es un propósito.
Es pedirle a Dios sabiduría para guiar bien a cada familia.
Es detenernos, respirar y recordar que del otro lado hay alguien con sueños, con miedos, con responsabilidades, con niños, con metas y con expectativas y eso nos mueve.
Por eso, aunque noviembre esté lleno de ruido, reuniones y recetas, nosotros queremos que tu proceso sea claro, sencillo y tranquilo.
Como debe ser.
El Open Enrollment sigue activo y las semanas pasan rápido.
Antes de que llegue diciembre con todo su caos, sus compras y sus carreras, regálate este momento: